El dopaje en el fútbol.

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El uso de sustancias extrañas, suplementos dietéticos especiales o de otros medios artificiales para obtener una ventaja sobre el oponente es algo tan antiguo como el propio deporte competitivo. La Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF, por sus siglas en inglés) fue la primera federación deportiva internacional que prohibió el dopaje en 1928. Como entonces no existían procedimientos de prueba eficaces, el abuso continuó de modo incesante. La situación se agravó aún más cuando comenzaron a comercializarse drogas sintéticas, como hormonas y estimulantes, en el mercado libre. Esto provocó la muerte de varios ciclistas de élite y, como consecuencia, la lucha contra el dopaje pasó a ocupar un lugar importante en el programa de las comisiones médicas de los organismos deportivos. La FIFA fue la primera federación que introdujo controles de dopaje (durante la Copa Mundial de la FIFA 1966 en Inglaterra). En 1967, la Comisión Médica del COI introdujo la primera lista de sustancias prohibidas. En los Juegos Olímpicos de 1968 se realizaron los primeros controles de dopaje. Con los años, la lista de sustancias prohibidas se ha ampliado a una lista exhaustiva de sustancias y métodos vedados. Sin embargo, la aparición de nuevas sustancias en el mercado es constante, por lo que ha sido necesario introducir una metodología de detección compleja y en continuo desarrollo.

En todo el mundo hay más de 350 médicos habilitados como oficiales de control de dopaje. Los médicos están obligados por juramento hipocrático a mantener la confidencialidad, prestar asesoramiento profesional y garantizar la práctica de una medicina metacrítica de calidad. Los Oficiales de control del dopaje de la FIFA tienen una responsabilidad educativa sobre los jugadores, directivos y compañeros médicos y están vinculados a sus consejos médicos.2 Es obligatorio que todos los médicos involucrados en el deporte conozcan y estén familiarizados en todo momento (tanto en competición como fuera de competición) con la Lista de sustancias y métodos prohibidos de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

La atención a los deportistas puede ser exigente y compleja. Continuamente se están promocionando nuevos protocolos de tratamiento para la recuperación y la rehabilitación, así como otros métodos (a menudo) cuestionables para obtener ventaja competitiva a través de la mejora del rendimiento. Los médicos deben mantener sus responsabilidades profesionales y limitarse a la buena práctica médica, además de ser conocedores de la Lista de sustancias y métodos prohibidos de la AMA. Debe actuarse con suma cautela a la hora de utilizar suplementos y terapias tradicionales o alternativas.

Una perspectiva futura

La lucha contra el dopaje en el deporte puede considerarse análoga a los principales problemas de salud pública . Por ejemplo, se establecen campañas de pruebas para determinar la prevalencia de una enfermedad concreta («vigilancia»). Una vez que se ha determinado correctamente la prevalencia, se llevan a cabo campañas de tratamiento específico. El fundamento de ese enfoque es, en primer lugar, el examen de los biomarcadores pertinentes de la enfermedad y, a continuación, la vigilancia de su prevalencia en una población destinataria utilizando los instrumentos de diagnóstico apropiados. Así pues, las poblaciones de riesgo y los instrumentos empleados son muy diferentes según la enfermedad.

Aunque los actuales instrumentos de lucha contra el dopaje son universales y se aplican por igual a todos los deportistas, los que desean doparse suelen adoptar estrategias que dependen del tipo de deporte. Por ejemplo, dentro de cada deporte, los deportistas de resistencia elegirían sustancias y métodos diferentes para mejorar ilícitamente su rendimiento que los deportistas que dependen principalmente de la fuerza y la potencia. Es probable que la situación en los deportes de equipo sea diferente, ya que los resultados dependen principalmente del rendimiento colectivo del equipo. Por consiguiente, es esencial analizar la prevalencia y las características del dopaje en los diferentes deportes, definir la población de riesgo e introducir pruebas específicas dentro y fuera de la competición.

Los avances en la elaboración de perfiles biológicos de los deportistas de manera longitudinal, según el Pasaporte Biológico del Atleta (ABP), que permite explorar los resultados dentro y fuera de la competición, son prometedores pero costosos. Por ejemplo, recientemente se ha descubierto la firma molecular del dopaje con RHUEPO. Este éxito constituye la prueba más sólida hasta ahora de que las tecnologías «ómicas» de vanguardia tienen el potencial de fortalecer significativamente el enfoque actual del ABP y contribuir a otras pruebas antidopaje tradicionales1. Ese enfoque permitirá identificar mejor una serie de sustancias dopantes, incluida la hormona de crecimiento humano recombinante, y proporcionará a las autoridades pruebas bien fundamentadas de la realización de transfusiones de sangre. En consecuencia, una PBA más eficaz tendrá un mayor efecto disuasorio y reducirá sustancialmente los costos a largo plazo, al requerir menos pruebas antidopaje.

Se han propuesto varios enfoques diferentes, algunos de los cuales se resumen en este número de mayo de 2014 de BJSM10, para orientar de manera más inteligente las pruebas. Estas ideas han surgido tras un cuidadoso examen del conjunto de conocimientos actuales y de la amplia experiencia en materia de antidopaje de las federaciones internacionales como la UCI, la IAAF y la FIFA. A pesar de esta riqueza de conocimientos, existe una necesidad urgente de realizar más estudios destinados a generalizar los enfoques y resultados exitosos para crear una fuerte justificación basada en la evidencia para cambiar la estrategia en la lucha contra el dopaje.

Además de los enfoques probados y comprobados, una mejor estrategia requerirá nuevos enfoques desarrollados a partir de un pensamiento «fuera de la caja». Las organizaciones antidopaje y las FI también podrían considerar la posibilidad de aumentar aún más la participación de los médicos deportivos en la lucha contra el dopaje. Los médicos deportivos están obligados por ley a respetar las normas profesionales y éticas. Por ello, se les podría pedir que incluyeran los resultados de todos los análisis de sangre y orina que se realizan regularmente (por ejemplo, los exámenes periódicos de salud, la evaluación médica previa a la competición) para la elaboración de perfiles biológicos (ABP). Además de ser una contribución importante, este enfoque también reduciría los costos y estaría en consonancia con las pruebas emergentes para apoyar su viabilidad y fiabilidad.

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