
La GW501516 (Cardarine) ha sido identificada como una de las sustancias dopantes más peligrosas detectadas en el ciclismo profesional y amateur. Su atractivo radica en que incrementa artificialmente la resistencia aeróbica y el metabolismo de las grasas, cualidades determinantes en una disciplina donde la capacidad de sostener esfuerzos prolongados es clave.
Desde el punto de vista del rendimiento, la GW501516 actúa como agonista del receptor PPAR-δ, permitiendo al ciclista retrasar la fatiga y mejorar la eficiencia energética. Estas ventajas explican su uso ilícito en pruebas de ruta, contrarreloj y grandes vueltas, donde la resistencia puede marcar la diferencia competitiva.
No obstante, los riesgos superan ampliamente cualquier beneficio deportivo. Estudios preclínicos demostraron que la sustancia provoca cáncer en múltiples órganos, motivo por el cual fue descartada para uso médico y nunca aprobada para consumo humano. En ciclismo, su uso no solo compromete la carrera del atleta, sino también su salud a mediano y largo plazo.
En el plano disciplinario, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA/WADA) prohíbe expresamente la GW501516 (categoría S4), y su detección conlleva suspensiones de hasta cuatro años, anulación de resultados y un fuerte impacto reputacional, especialmente grave en un deporte históricamente marcado por el dopaje.
En definitiva, la GW501516 representa en el ciclismo un símbolo del dopaje de alto riesgo: una sustancia experimental, sin respaldo médico, que ofrece una ventaja ilícita momentánea a cambio de consecuencias deportivas, legales y sanitarias potencialmente irreversibles.