El contrato de cesión consiste en transmitir a otra persona o entidad los derechos y deberes contraídos dentro de un acuerdo cerrado previamente con un tercero. Es decir, mediante la cesión de contrato, se está transfiriendo una posición jurídica activa y/o pasiva.
Esta técnica es muy utilizada por la mayoría de equipos a nivel mundial. Precisamente es una forma de garantizar de un jugador recién incorporado o ascendido cuente con minutos de juego en otro equipo, generalmente de menor importancia, para así formarlo.
De este modo el club se asegura, a su vez, que va a volver a formar parte de las filas del equipo del que proviene en el momento en el que la duración de la cesión finalice.
Cesión ordinaria
Esto es lo que se denomina como cesión en el amplio sentido del concepto. Numerosos jugadores han sido objeto de este tipo de intercambio.
Los otros dos tipos de cesiones que se han puesto de moda en el fútbol internacional son la cesión con opción a compra y la cesión con compra obligatoria.
Cesión con opción a compra
La cesión con opción a compra se estructura en base a una cláusula dentro del contrato de cesión entre los clubes.
Este tipo de cesión no deja de ser una forma en la que un equipo suscribe a un jugador en su plantilla sin tener que hacerlo inmediatamente de su propiedad.
Cesión con compra obligatoria
Por último, nos encontramos con la cesión con compra obligatoria, la cual aparece como una nueva modalidad que ha generado enorme revuelo en la FIFA.
Todo ello se debe a que esta modalidad puede suponer una forma de eludir el denominado FairPlay Financiero de la FIFA.
El caso más famoso de cesión con compra obligatoria es el caso Mbappé que tuvo lugar en el verano de 2017.
En dicho mercado de fichajes, el Paris Saint Germain (PSG) había realizado el abono de la cláusula de rescisión de Neymar Jr, viendo limitado su límite salarial y no pudiendo incorporar en sus filas a Kylian Mbappé quien militaba en el AS Mónaco.
Por ello, la operación que se realizó fue la cesión con compra obligatoria del jugador francés por una cantidad que ascendía a 180 millones de euros.
Posponiendo así, el pago de la operación a la temporada siguiente.
Esta situación en la que ha llevado a la FIFA a llevar a cabo una regulación taxativa de las cesiones de los clubes.
Por ello, el organismo internacional ha limitado a seis el número de jugadores mayores de 22 años que se podrán ceder cada año.