En el actual escenario económico venezolano, la estructuración de paquetes salariales mixtos (bolívares y divisas) es una práctica cotidiana para retener el talento. Sin embargo, la improvisación en la formalización de estos acuerdos puede generar contingencias millonarias. El éxito corporativo y la seguridad jurídica no son casualidad; son el resultado del esfuerzo constante, la planificación y la atención meticulosa a los detalles normativos.
Una reciente y trascendental decisión de la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia (SCS/TSJ), dictada el 6 de agosto de 2026, marca pautas críticas sobre cómo los tribunales están evaluando los pagos en moneda extranjera, la desmejora salarial y el rigor de las pruebas documentales.
Desde ABINT Abogados, analizamos las claves de este fallo y su impacto directo en la gestión de recursos humanos.
1. El Salario en Divisas: De «Hecho Exorbitante» a Realidad Probada
La jurisprudencia mantiene que el pago en moneda extranjera es un «hecho exorbitante», por lo que la carga de demostrarlo recae estrictamente sobre el trabajador. Sin embargo, el TSJ ha dejado claro que los estados de cuenta de bancos extranjeros (como Banesco Panamá) son plena prueba de esta obligación.
En el litigio analizado, la empresa intentó invalidar (tachar de falsedad) los estados de cuenta foráneos argumentando defectos de representación del banco. El TSJ desestimó esta táctica, validando los documentos electrónicos debidamente apostillados. La lección es clara: los abonos regulares en cuentas internacionales no pueden ocultarse ni disfrazarse fácilmente en un litigio.
2. La Prohibición de la Alteración In Peius (Desmejora Salarial)
Uno de los riesgos más graves en la compensación en divisas es la modificación unilateral de las condiciones. En el caso evaluado, la empresa redujo el pago en dólares argumentando un supuesto «acuerdo verbal de retención para ahorro», el cual nunca fue devuelto.
El TSJ sentenció que esta acción configuró una alteración in peius (desmejora arbitraria). Los principios de intangibilidad y progresividad de los derechos laborales prohíben reducir unilateralmente el salario. En consecuencia, la empresa fue condenada a pagar todos los salarios retenidos de forma retroactiva, demostrando que cualquier ajuste salarial debe estar sólidamente justificado por causas sobrevenidas y respaldado documentalmente, nunca de palabra.
3. El Peligro de las Copias Simples (Art. 78 LOPT)
Para desvirtuar un despido injustificado, las empresas suelen alegar que el trabajador era «de dirección». No obstante, aportar descriptores de cargo en copias simples es un error estratégico fatal.
El artículo 78 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo establece que si una copia simple es impugnada, debe subsanarse con el original o adminicularse con pruebas promovidas previamente. El TSJ fue enfático: no se pueden introducir pruebas nuevas y extemporáneas en la fase de juicio para intentar salvar una copia simple impugnada. Este error técnico dejó a la empresa sin defensa, activando la indemnización doble por despido injustificado.
4. Liquidación Dual: Reglas Claras para Bs. y USD
La sentencia consolida un esquema de liquidación de doble vía que todo departamento de nómina y recursos humanos debe dominar:
- Porción en Bolívares: Se cuantifica con todas sus incidencias, genera intereses de mora y sí es objeto de indexación (corrección monetaria).
- Porción en Dólares: Se cuantifica en divisas. Genera intereses de mora (convirtiendo la deuda a bolívares a la tasa oficial del momento para el cálculo), pero no es objeto de indexación, ya que la moneda extranjera por sí sola restablece el equilibrio económico frente a la inflación.
Conclusión estratégica
El manejo de las relaciones laborales requiere un blindaje documental exhaustivo. Formalizar los contratos, estructurar correctamente los recibos de pago y tener una estrategia probatoria impecable son pasos ineludibles para proteger el patrimonio de la entidad de trabajo.
En ABINT Abogados, estamos comprometidos con el diseño de esquemas de compensación legales, seguros y adaptados a la realidad corporativa.